
- La Vaginitis es una enfermedad femenina muy común que afecta a millones cada año.
- La Vaginitis es responsable de más del 50 por ciento de las consultas ginecológicas.
- La clave para el correcto tratamiento de la Vaginitis es un diagnóstico preciso.
- Existe la necesidad de una herramienta que permita a un clínico diagnosticar las causas de Vaginitis de la paciente y prescribir el tratamiento correcto.
Vaginitis – Vulvovaginitis, es una inflamación o infección de la vagina. También puede afectar la vulva, que es la parte externa de los genitales de la mujer. Es observable sintomáticamente por una descarga acuosa con ardor y picazón en la vulva.
La Vaginitis es común, especialmente en las mujeres en sus años reproductivos. Es uno de los motivos más comunes de consulta ginecológica. Generalmente ocurre cuando hay un cambio en el equilibrio de bacterias o levaduras que se encuentran normalmente en la vagina. Hay diferentes tipos de vaginitis, y tienen diferentes causas, síntomas y tratamientos.
Los niveles normales del pH vaginal fluctúan entre 3.8 y 4.5. Una vagina normal y saludable contiene Lactobacillus sp. (“bacterias buenas”) y bacterias dañinas. Normalmente, la flora de Lactobacilos predominan y producen ácido láctico y peróxido de hidrogeno (H2O2) para mantener el nivel de pH vaginal entre 3,8 y 4,5.
Varios factores pueden causar una pérdida de bacterias lactobacilos en la vagina, incluyendo el uso de: antibióticos, medicamentos vaginales, las hormonas sistémicas, preparaciones anticonceptivas y duchas; así como las relaciones sexuales y enfermedades de transmisión sexual. Algunas de estas situaciones pueden causar el sobre crecimiento de las bacterias dañinas. Cuando esto ocurre las bacterias dañinas “toman el control”, lo que puede conducir a la ocurrencia de vaginosis bacteriana (VB). Con la VB e infecciones parasitarias el pH vaginal aumenta generalmente a 5.0 o 6.0 y más allá, lo que está por encima del rango normal.